Middlesex

Middlesex Jeffrey Eugenides, 2002

“En la primavera de 1959, cuando comenzaron las deliberaciones sobre mi fertilización, mi madre no estaba en condiciones de prever que miles y miles de mujeres pronto empezarían a quemar el sujetador”.
“La gente, ignorando que los virus eran más listos que los seres humanos, creía que pronto serían cosa del pasado”.
“Hecho histórico: la gente dejó de ser humana en 1913”.
“Sólo un momento de simbolismo barato, y ahora tengo que inclinarme ante las estrictas normas del realismo, lo que equivale a decir: no ven nada”.
“Dolor. Dolor en sueños, verdadero pero no real, sólo las neuronas activándose”.
“La presunción que nunca falla en las películas de Minotauro. El monstruo siempre aparece por donde menos se espera”.
“El jueves 24 de octubre de 1929, caballeros con trajes de corte exquisito empezaron a arrojarse por las ventanas de los rascacielos más famosos de la ciudad de Nueva York. Procedían de Wall Street, y su desesperación suicida parecía hallarse muy lejos de la calle Hurlbut, pero poco a poco la negra nube pasó por toda la nación, moviéndose en dirección contraria al tiempo meteorológico, hasta que llegó al Medio Oeste. La Depresión”.
“Los industriales han encontrado por fin el remedio contra el estancamiento de la economía: la guerra. La Ciudad del Motor, a la que todavía no se ha apodado Motown, se convierte durante un tiempo en el << Arsenal de la Democracia >>”.
“… lo que todo el mundo hizo durante la guerra fue escribir cartas. En mi creencia personal de que la vida real nunca está a la altura de su versión escrita…”.
“La mayoría de las veces la guerra es un acontecimiento abstracto, que ocurre en otro sitio”.
“Antes de nacer sabíamos muchas cosas de nuestro padre, pero luego las olvidamos y tuvimos que enterarnos de todo otra vez”.
“Según mi experiencia, las emociones no pueden describirse con una sola palabra. < Tristeza >, < alegría >, < remordimiento >, esos términos no me dicen nada. La mejor prueba de que el lenguaje es patriarcal quizá sea que simplifica demasiado los sentimientos. Me gustaría tener a mi disposición emociones híbridas, complejas, construcciones germánicas encadenadas, como < la felicidad presente en la desgracia >. O esta otra: < la decepción de acostarse con las propias fantasías >. Me gustaría mostrar la relación entre < el presentimiento de la muerte suscitados de la familia > y < el odio por los espejos que se inicia en la madurez >. Me gustaría hablar de < la tristeza por los restaurantes malogrados >, así como de < la emoción de conseguir una habitación con minibar >. Nunca he encontrado palabras adecuadas para describir mi propia vida, y ahora que ya he entrado en historia es cuando más las necesito. Ya no me puedo quedar sentado a ver lo que pasa. A partir de ahora, todo lo que cuente estará teñido de la experiencia subjetiva de formar parte de los acontecimientos”.
“Noto más el peso del mundo, ahora que formo parte de él”.
“Vuelvo a repetir la pregunta: ¿por qué esta fue la última película de Milton? ¿Podría deberse a la habitual pérdida de entusiasmo de los padres por documentar en película el desarrollo de sus hijos?”.
“Burbujas que representaban la efervescencia de la vida norteamericana, nuestro optimismo posbélico, nuestras eufóricas, imperiales, carbonatadas bebidas”.
“¿Es que su vida no es de su propiedad?”.
“Silban las balas desde las ventanas del barrio a oscuras”.
“El gobernador no lo dijo, la prensa no lo dijo, los libros de historia siguen sin decirlo, pero yo, que presencié los acontecimientos desde la bici, lo vi claramente: en Detroit, en julio de 1967, lo que ocurrió fue sencillamente una insurrección armada. La Segunda Revolución norteamericana”.
“Así que, ¿fueron unos disturbios o una insurrección armada? Permítaseme contestar a esa pregunta con otras preguntas. Cuando terminaron los desórdenes, ¿descubrieron o no depósitos ocultos de armas por todo el barrio? ¿Y eran o no aquellas armas fusiles de asalto AK-47 y ametralladoras? ¿Y por qué el general Throckmorton desplegó los blindados por la Zona Este, a kilómetros de distancia de los disturbios? ¿Era eso lo que se hacía para someter a un grupito desorganizado de francotiradores? ¿ O se trataba más bien de una maniobra estratégica para definir un frente de guerra? Créase lo que mejor parezca. Yo tenía siete años y seguí a un tanque que entraba en combate y vi lo que vi. Resultó que, cuando por fin llegó, la revolución no se televisó. En la tele se limitaron a decir que se habían producido disturbios”.
“Middlesex era el testimonio de una teoría intransigente con el sentido práctico”.
“Los miembros de mi familia siempre han tenido un don para el transformismo”.
“Se me acaba de ocurrir que no he adelantado tanto como creía. Narrar mi historia no es el valeroso acto de liberación que esperaba. Escribir es un acto solitario, furtivo, y yo conozco muy bien ese asunto. Soy un experto en vida clandestina. ¿Es realmente mi temperamento apolítico lo que hace que me distancie del movimiento de los derechos intersexuales? ¿No será el miedo, también? A dar la cara. A convertirme en uno de ellos”.
“Sólo sabemos que es cierto porque lo hemos soñado las dos. Eso es la realidad. Un sueño que todo el mundo tiene a la vez”.
“Porque el genio consiste en nueve décimas partes de transpiración. ¿No has oído nunca eso? en cuanto crees que eres un genio, te relajas. Piensas que todo lo haces fenomenal y esas cosas… Procura no ser un genio y a lo mejor acabas siéndolo por casualidad “.
“La memoria se revisa a sí misma”.
“No tenía la edad necesaria para comprender que la vida no remite a una persona al futuro, sino al pasado, a la infancia, al tiempo anterior a su nacimiento y, finalmente, a la comunicación con los muertos. Al envejecer cuesta trabajo subir las escaleras, entra uno en el cuerpo de su padre. Desde ahí sólo hay un breve salto hasta los abuelos y entonces, antes de que uno se dé cuenta, se empieza a viajar en el tiempo. En esta vida crecemos hacia atrás”.
“La normalidad no era normal. No podía serlo. Si la normalidad fuese normal, nadie se preocuparía de ella. El mundo podía quedarse tranquilo y dejar que la normalidad se manifestase por sí misma”.
“Un existencialista es alguien que vive el momento”.
“Ahí es donde estamos hoy. Los hombres y las mujeres están hartos de ser una misma cosa. Quieren ser diferentes otra vez”.
“La biología nos da un cerebro. La vida lo convierte en intelecto”.

 

 

 

 

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